No hace falta que te apuntes a un gimnasio ni que montes una sala de pesas en casa. Te valdrá con un pequeño espacio en el salón, la terraza o el garaje para hacer más ejercicios de los que crees.

Sólo necesitas unos minutos

Piensa que, saltando la soga a un ritmo moderado durante diez minutos, quemas tantas calorías como corriendo media hora: entre 280 y 300 aproximadamente. Puedes terminar un entrenamiento de lo más completo en apenas 30 minutos.

 

¡Es más divertido!

Los ejercicios de alta intensidad permiten una gran variedad y en entornos cambiantes, que te proporcionan nuevos estímulos constantemente. El tiempo se te pasará volando, y más si lo haces en compañía. ¡Adiós a las largas y tediosas sesiones cuyo fin no ves nunca!

Descansarás mejor

No hablamos sólo de dormir más (si entrenas duro, lo ideal es hacerlo entre 8 y 10 horas), sino también de dormir mejor. Procura que entre tu entrenamiento de alta intensidad y tu hora de irte a la cama transcurran al menos dos horas.

Te sentirás más satisfecho

El hecho de entrenar a un ritmo tan elevado hará que te sientas mejor cuando termines. Tendrás la sensación de haberlo dado todo y de haber aprovechado al máximo tu tiempo. El chute de endorfinas te proporcionará, además, un sentimiento de euforia.

 

Ejercicios de alta intensidad

Zancada con salto

Adelanta el pie derecho y baja el cuerpo hasta que las piernas estén flexionadas en ángulo recto. Salta en vertical de manera explosiva y cambia las piernas en el aire, de forma que aterrices con el pie izquierdo adelantado. Continúa alternando la posición de las piernas con cada salto. Haz 10 repeticiones por cada pierna.

Kettlebell snatch

Separa y agarra con una mano la kettlebell colocada en el suelo. Levántala en vertical dando un tirón fuerte (sin soltarla en ningún momento y procurando que no se separe mucho del cuerpo). Gira el antebrazo a la vez que tú bajas el cuerpo y te colocas debajo de la pesa. Bájala otra vez al suelo y repite. Cambia de mano al cabo de 30 segundos.

Burpee

Separa los pies el ancho de los hombros, lleva las caderas atrás, flexiona las rodillas para agacharte y apoya las manos en el suelo. Lanza las piernas hacia atrás rápidamente para colocarte en la posición de hacer flexiones. Invierte todos los movimientos y regresa a la posición inicial. Si quieres aumentar la dificultad, haz una flexión en cada repetición. Haz 15 repeticiones.